Nuestro Gobierno eclesiástico

Sistema Reformado

Creemos que no sólo la fe de la Iglesia sino también el gobierno de la iglesia debe ser regulado por las Sagradas Escrituras, expresando ésto por medio de una declaración de fe, una alianza de membresía y una constitución eclesiástica. Como tal, creemos que la Biblia enseña los siguientes principios esenciales;

  • La autonomía de la iglesia local;
  • La cooperación y el compromiso de iglesias sanas cuando se trata de ciertas causas y necesidades comunes;
  • La necesidad de definir la membresía, el liderazgo y la disciplina de la iglesia local;
  • El reconocimiento de los oficios bíblicos del ministro, anciano y diácono;
  • Y la distinción de que el gobierno de la iglesia local es llevado a cabo por el buen juicio del ministro y los ancianos, nómbrese consistorio local.

Todo esto está resumido en la siguiente constitución: