Nuestra historia

Houston, Texas.

El 29 de enero de 2016 por la providencia divina dos familias con la visión de cultivar un testimonio centrado en Cristo predicando el Evangelio glorioso de la gracia de Dios y Confesionalmente Reformadas, se reunieron con el fin realizar estudios Bíblicos en casa y así manifestar por primera vez y por la Palabra de Dios una Iglesia Reformada aquí en nuestra ciudad.

La necesidad de formar una nueva iglesia Confesional se debió al hecho de esa necesidad genuina de crecer en la gracia y en el conocimiento del único Dios verdadero y de Jesucristo, según está revelado en Su bendita Palabra (2 Pedro 3:18, Juan 17:3). El resultado posterior de esta formación y plantación fue la manifestación local del cuerpo de Cristo como parte de la Iglesia universal del Señor (El Credo de los Apóstoles artículo 9, Confesión Belga artículo 27 y Catecismo de Heidelberg Día del Señor 21).

De este modo y después de nueve meses de estudios Bíblicos a través de nuestra Confesión de fe, el 30 de Octubre de 2016 y con la profesión de membresía de varias familias se fundó, organizó e incorporó por primera vez en la ciudad, nuestra Iglesia Reformada Cristo Redentor para la gloria de Dios.

Hoy tenemos la bendición de poder reunirnos cada Día del Señor con el fin de adorar y glorificar a nuestro gran Trino Dios y a Jesucristo nuestro Señor y Salvador a través de Su Palabra, y la vida congregacional que nos une por Su gracia divina.

Por lo tanto;

“Donde exista la proclamación pura de la Palabra, ahí la Iglesia se manifiesta. Hay oro entre la arena.”  ~Geerhardus Vos.

Y, “Donde está la Palabra de Dios, allí está Dios mismo, allí el Espíritu de Dios está en acción, ahí Dios establece Su pacto, ahí Él planta Su iglesia.” ~Herman Bavinck.

Porque; “La iglesia es el cuerpo de Cristo, un todo orgánico; los que son elegidos desde antes de la fundación del mundo constituyen sus miembros; Son reunificados por el Hijo de Dios por medio de Su Espíritu y Palabra en todas las edades y de todas las naciones del mundo, esto con fin de que la iglesia en la tierra se manifieste así misma como la reunión de creyentes y su simiente.” ~Herman Hoeksema.